Información institucional

 

Historia
-

Misión, Visión y Valores | Equipo de trabajo | Organigrama | Reglamentos
 

El primero de octubre de 1959 nacía un nuevo año académico para la UCAB, pero más allá del inicio de las actividades normales de una Universidad que graduaba sus primeras promociones en un campus que con el tiempo se hizo estrecho, esta fecha se reviste de un sentido particular porque comenzó el funcionamiento de la Escuela de Educación. Consciente la comunidad ucabista del impulso y tradición educativa de la Compañía de Jesús en Venezuela, la emergencia formal de la Escuela vino a perfeccionar aún más casi cinco siglos de labor pedagógica. En sus inicios el plan de estudio era común en gran parte de su diseño al de la Escuela de Psicología, y tenía una extensión de cuatros años para otorgar el título de Licenciado en Educación sin mención. En 1965 se inician las primeras especialidades, entre ellas Ciencias Biológicas, Ciencias Matemáticas, Ciencias Pedagógicas, Ciencias Sociales e Idiomas Modernos.

La responsabilidad de la conducción de la Escuela ha sido entregada a hombres y mujeres comprometidos con los fundamentos institucionales de la UCAB y su sentido en la realidad venezolana, así como una vinculación directa con la realidad del sistema educativo. Ellos han sido:

  • 1959 - 1961: R. P. Luis Olaso, s.j.
  • 1961 - 1965: R.P. Luis Azagra. s.j.
  • 1966 - 1969: Rafael Hernández Heres
  • 1969 - 1970: Germán Castillo Pinto
  • 1970 - 1974: Maritza Barrios Yaselli
  • 1974 - 1979: Aristóbulo Peña Terán
  • 1979 - 1984: Adolfo Ostos Bohórquez
  • 1984 - 1991: R. P. Javier Duplá, s.j.
  • 1991 - 1998: Rafael Estrada
  • 1998 - 2000: Henry Molina
  • 2000 - 2006: María Elena Febres-Cordero B.
  • 2006 - 2011: Ercilia Vásquez M.
  • 2011 - hoy: José Francisco Juárez.

Con el inicio del siglo XXI la Escuela de Educación reafirma sus valores como parte integrante de la UCAB, reflexiona sobre su acción en la sociedad venezolana y pretende convertirse en una referencia nacional e internacional sobre el nuevo humanismo para el tercer milenio, así como centro de experiencias exitosas para el mejoramiento de la calidad del sistema educativo en su complejidad. De allí su compromiso en vincular su realidad con espacios de interdisciplinariedad, con la producción de nuevos conocimientos y en la formación íntegra de sus estudiantes, quienes tienen la responsabilidad de acercarse al Otro y justificarse como Educadores.