Dilemas de la migración en Venezuela

El docente de la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid, ingeniero y doctor en Filosofía, Raúl González sj,  expuso los costes que conlleva la decisión de establecerse en otro país. “El resultado de los procesos migratorios es que uno no es de un lugar ni de otro”.

Cuando se habla de migración entran en juego dos tipos de asuntos: lo objetivo y lo subjetivo. El primero se refiere a todo aquello que se necesita para establecerse en otro país, como la residencia y el permiso para trabajar. De lo contrario, el que migra se convierte en un sujeto que puede ser detenido por la policía al permanecer ilegalmente.

El profesor expresó que conseguir trabajo en Europa no es una tarea fácil. “El 80 por ciento de las vacantes no se anuncian. El grueso se llena por contactos dentro de la empresa. Esto sobre todo en España e Italia. Hay mucho desempleo juvenil  en Europa, por lo menos 48 por ciento”.

A quienes piensan salir del país les recomendó que tengan sus papeles al día y no dejar nada atrás. “Es muy importante el número de identificación, homologar los títulos y estar bien informado. Las páginas oficiales de cada país tienen sus requisitos”.

En cuanto a lo subjetivo citó a Rainer María Rilke: “La verdadera patria del hombre es su infancia”. Explicó que el ser humano tiene por dentro una construcción interna que fragua entre la infancia y la adolescencia. Entender los signos de los otros representa un desafío, sobre todo cuando se trata de culturas.

“La cultura es la espontaneidad de acción cuando no te preocupa cómo actuar. Tu cultura puede enriquecer, pero otras veces suele ser disfuncional para otros. Por eso, uno no es subjetivamente ni de un lugar ni de otro, porque cuando se echan raíces en un país extranjero ocurre una descolocación real. Hay algo que te cambia por dentro”, dijo el filósofo.

También explicó que la cultura venezolana tiende a ser débil, lo cual se convierte en una fortaleza para los que migran.  “Tiene que ver con las convicciones de sus espontaneidades. Saber cómo hacer las cosas y cómo solucionar. La flexibilidad del venezolano para adaptarse es mayor”.

González sugirió a los jóvenes identificar los costes involucrados de la migración. “Deben saber lo que está en juego al decidir salir de su país de origen, para que no caigan por inocente”. 

 

Raúl González ha vivido en varios países, trabajó en África en el Servicio Jesuita de Refugiados y es autor de referencia en Europa en asuntos de Ética Empresarial. Destacan también sus labores como sagaz comentarista de actualidad política, social y religiosa mantenidas en una página web, EntreParéntesis.