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De Alaska a la Tierra del Fuego

América se redescubre como gran mercado

En diciembre de 1994, treinta y cuatro jefes de Estado y de gobierno de igual número de democracias de la gran América, pusieron en negro sobre blanco su intención de establecer un territorio libre de barreras comerciales, donde la inversión y las negociaciones entre países no tenga más restricciones que las que imponga el libre mercado.

A la iniciativa -surgida durante la I Cumbre de las Américas realizada en Miami- le dieron el nombre de Alca, Área de Libre Comercio de las Américas, y hasta la fecha, los ministros responsables del área de comercio de cada país, se han reunido en seis oportunidades. En la II Cumbre realizada en Santiago de Chile en abril de 1998, se lanzaron formalmente las negociaciones del Alca, y en esta Tercera Cumbre, que se dio cita en Quebec el pasado abril, los presidentes de la América democrática ratificaron la voluntad de formar el Alca para el 2005, acuerdo que quedó sentado en la declaración conjunta firmada sin chistar por todos los jefes de Estado a excepción del nuestro, Hugo Chávez, quien lo suscribió con «observaciones».

Sombra negra

Si le resulta difícil ponerse de acuerdo en su reunión de condominio, imagínese a 34 naciones intentando conciliar intereses y posibilidades. Algunos expertos aseguran que el aspecto neural del acuerdo recae en EEUU y Canadá, quienes deberán desactivar las barreras arancelarias que pesan sobre rubros como el agrícola y textil, en los que las industrias latinoamericanas compiten exitosamente con Estados Unidos.

La sombra que pesa en el acuerdo y el mayor reto es lograr la integración social y superar las extremas diferencias entre los sueldos anuales en EEUU y Canadá ($25.000) y los que devengan los trabajadores de naciones como Haití, Nicaragua, Bolivia y Guyana ($530).

Aspectos que abarca

Acceso a mercados
Inversión
Servicios
Compras del sector público
Solución de controversias
Agricultura
Propiedad intelectual
Subsidios
Antidumping y Derechos Compensatorios
Políticas de competencia

Los que se oponen:

Grupos antiglobalización como Attac, movimiento internacional surgido en Francia que aboga por el «control democrático de los mercados financieros y sus instituciones», www.attac.org. Estas redes antiglobalización y neoliberalismo organizan protestas y proponen alternativas ante los tratados internacionales que acrecientan las desigualdades entre el Norte y el Sur.

¿Por qué?

El Alca lograría integrar a unos 800 millones de personas en una región que produce anualmente 12 billones de dólares.

Quiénes participan en las negociaciones:

Todos los estados miembros activos de la OEA están negociando el Alca:

Antigua y Bermuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Grenada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y Las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.

¿Qué es el Alca?

Es un acuerdo suscrito por los países del continente con el fin de eliminar progresivamente las barreras al comercio e inversión en la región. Las características finales se determinarán mediante negociaciones de los representantes oficiales  de los gobiernos de los 34 países participantes.

El gran ausente:

Cuba

Presidentes  del proceso:

Hasta octubre de 2001: Ecuador y Chile

Yoleida Salazar R.
Fuentes: www.alca.org
www.analitica.com
www.attac.org


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English spot
 

Charlie Chaplin, creator of comedy

 
Much has been written about Chaplinís art and his legendary carrier, and opinions have varied widely. But perhaps the commentator who called him ďthe most universal human being of our timeĒ came closest to the truth. Those who have called him a genius stress the timeless and universal qualities in his work. It is an art filled with tragic undertones and deep human feeling, with which an audience cannot help but become involved and identified.

All his biographers agree that Chaplinís miserable childhood in the London slums was the decisive influence in his development and in the type of films he made. Chaplin himself emphasizes it in his memoirs. The more one reads about his earliest period, the more one is inclined to agree. For Chaplin, his suffering youth has a lingering fascination: It gave him a world that he could transform with his imagination onto the movie screen.

Chaplin was never afraid to tackle controversial subjects in his films. He released a parody on war (Shoulder Arms) only few weeks before the American troops came home from the trenches in World War I (1918). This was regarded as sheer madness, but the parody was well received. Even the homecoming soldiers found it irresistible and deeply appreciated this skit on what for them had been grim reality.

Churchgoers raged when Chaplin, in The Pilgrim (1923), attacked nonconformist religions. In City Lights (1931) he took his turn at mocking capitalism. Modern Times (1936) parodied the inhuman destruction of the machine age. The Great Dictator (1940) made fun of Hitler and proclaimed Chaplinís view of world politics. Chaplin, in his comic satirical way, fought what he perceived as tyranny and injustice.

From MOSAIC I. A Reading Skills Book, by Brenda Wegmann and Miki Prijic Knezevic,
McGraw Hill International Editions, 1990. CVA-UCAB, Edificio de Aulas, Módulo 2, piso 4. (407.43.46)