Centro de Salud "Santa Inés" La Pradera La materialización de un esfuerzo compartido

Con la participación de toda la comunidad, la Fundación Inés de Planas, la Universidad Católica Andrés Bello y la Fundación Polar se creó un centro de salud que beneficia a los vecinos de La Vega. La esperanza es convertirse en un centro modelo para las instituciones del Estado, pues este dispensario ofrece un excelente servicio a un costo accesible a las comunidades vecinas

Cuando se alcanza una meta y el esfuerzo tiene su recompensa es inevitable sentir satisfacción por los logros alcanzados. Esto puede definir en gran parte lo que para la UCAB significa la construcción del Centro de Salud "Santa Inés" La Pradera, el cual está ubicado en el sector San Benito de la Pradera, La Vega.

Este ambulatorio es una realidad gracias al trabajo que los padres jesuitas vienen haciendo en la Vega. Ellos notaron las grandes deficiencias de salud de la zona y conjuntamente con Fe y Alegría, el colegio Andy Aparicio decidieron proponer la idea de un dispensario y gracias al aporte dado por la Fundación Polar, la Fundación Inés de Planas y la UCAB, plantearon y llevaron a cabo esta importante obra de proyección a la comunidad.



Infraestructura actual

El centro de salud posee cuatro niveles y un semisótano, donde quizás se instale un pequeño laboratorio, de los cuales está funcionando sólo el segundo nivel, puesto que es el único completamente dotado y listo para atender a los vecinos del sector.

En el primer nivel de dos pisos se conformarán cinco especialidades: emergencia y primeros auxilios, ginecología, obstetricia, planificación familiar y ecosonografía, las cuales estarán provistas de todo el equipo necesario.

El área de Emergencia y Primeros Auxilios tendrá una sala quirúrgica destinada a la atención de emergencias que ameriten la intervención del paciente. Allí se contará con una mesa quirúrgica, una bombona de oxígeno, un succionador o extractor, gabinetes con puerta de vidrio para los instrumentos, una lámpara movible y sillas y mesas rodantes que faciliten la movilización del personal e instrumentos quirúrgicos.

El consultorio de ginecología está destinado a recibir a todas aquellas mujeres que deseen seguir un tratamiento médico, tanto ginecológico como de planificación familiar.

Este consultorio consta de dos áreas, la primera para la recepción de los pacientes, y la segunda para los exámenes ginecológicos, ésta última poseerá una cama de ginecología especial, una silla giratoria y rodante, una mesa rodante, un lavamanos y gabinetes para el almacenamiento de material.

El consultorio de obstetricia será utilizado para atender a mujeres embarazadas y para llevar el control del embarazo mediante los exámenes pertinentes. Aquí también hay una área de recepción y una de exámenes, ambas cuentan con el mismo mobiliario del consultorio de ginecología.

El área de exámenes de ecosonografía consta de una camilla, un equipo de ecosonagrafía portátil, una mesa y silla giratoria rodante y un baño para el uso de las pacientes que se realicen ecosonogramas.

Un segundo nivel del Dispensario ubicado por debajo del nivel de la calle consta de dos consultorios odontológicos, un consultorio pediátrico, dos consultorios de medicina familiar y dos baños. En estos momentos el equipo del ambulatorio es pequeño y para su resguardo se tiene instalado un sistema de alarmas además de contar con la colaboración de los vecinos, quienes al sentir el centro parte de su comunidad están vigilantes para que no ocurra ningún robo.

Existe un tercer nivel que posee una farmacia, cuyos medicamentos se venden a precios por debajo del mercado, una sala de recepción de muestras, una sala de médicos, un vestier, un área de mantenimiento dos baños y un área de archivos.

La médica Anirt Bujanda, coordinadora del sector salud de la UCAB y encargada por la Fundación Inés de Planas, tiene previsto que para la primera semana de diciembre del año en curso se puedan abrir, en su mayoría, los consultorios de este centro de salud, para poder prestar un servicio integral a la comunidad de La Pradera.



En la búsqueda de la autogestión

Anirt Bujanda destacó que una de las principales metas es buscar en la comunidad la autogestión, para estimular un sentido de identificación y compromiso con el ambulatorio, además de conseguir de esta manera que la sociedad civil se integre a su realidad y busque solucionar sus propios problemas.

La idea es formar un equipo de personas adiestradas con cursos de administración, autoestima, integración y formación en el área psicológica para que ellos adquieran más confianza en sí mismos.

La doctora Bujanda tiene planificado la realización de un censo y se espera que para la segunda quincena de enero se pueda realizar un asamblea con la comunidad, para demostrarles que la idea es irlos involucrando cada vez más, hasta que ellos mismos administren su centro de salud.

Cuando estas personas estén preparadas y el dispensario funcione en su totalidad, se tiene planteado ir a las instancias estatales para mostrarles lo que ha hecho una comunidad organizada.



A quiénes atienden

Al ambulatorio pueden ir todas las personas que quieran, pero más adelante se atenderán sólo aquellas que estén inscritas, pues la capacidad no es suficiente como para cubrir todas las necesidades de la zona. Cuando esto suceda ya debe ir avanzado el proyecto de creación de una red de ambulatorios, que funcionen utilizando la infraestructura de los centros de salud que existen en la zona, y que por una u otra razón están paralizados.

El horario de consulta es de ocho de la mañana a 12 del mediodía, pero se espera que también funcione en la tarde desde la una hasta las cinco. Según lo comentó Egleé Riera, Misionera de Acción Parroquial, la gente se levanta muy temprano para hacer una cola entre 5:30 y 6:00 de la mañana se aglomeran en la entrada del ambulatorio.

Por ahora las doctoras sólo pueden atender hasta un máximo de doce pacientes cada una, porque la finalidad es prestar un buen servicio, y más de ese número sería abrir la posibilidad de atender a los pacientes con menos cuidado del que se merecen.



La realidad de las especialidades

Soraya Márquez hizo un postgrado en Medicina Familiar, especialidad que tiene como finalidad capacitar a los médicos para que puedan ofrecer una atención integral, continua y oportuna a toda la familia, porque el objetivo es que estos médicos logren atender a todo el grupo familiar y no sólo al individuo.

Se dice que la especialidad es integral, porque abarca todas las edades sin importar sexo ni el tipo de enfermedades que tenga la persona. La doctora Márquez lo explicó de la siguiente manera No es como la obstetricia, que se refiere solamente a la mujer, ni como la pediatría que se refiere solamente al niño, sino que abarca especialidades en forma muy horizontal, sin profundizar en el área de hospitalización, es a nivel ambulatorio.

También se le dice continua, porque es de atención permanente a todos los integrantes de la familia. Es oportuna porque el médico de la familia trata de determinar los problemas en el momento, no deja pasar el tiempo.

El médico de familia trata de ser oportuno, es decir que trata de prevenir los problemas de salud, o los detecta cuando están comenzando. Otro aspecto que incluye esta especialidad es la calidad, porque es practicada por un grupo de especialistas capacitados para este tipo de enseñanza y trabajo, es el médico de familia quien determina si el paciente debe ir al especialista.

En Venezuela la Medicina Familiar se ofrece en la gobernación del Distrito Federal, en el Hospital Pérez Carreño, en Mérida, Maracaibo, San Cristóbal y en Oriente. La consulta se basa en una historia particular que posee una serie de parámetros para evaluar a la familia, no sólo en cuanto al estado físico se refiere, sino también a las relaciones familiares entre cada uno de los integrantes, donde se evalúan sentimientos, afectos y cualquier problema presente en el grupo familiar; actualmente Zoraya Márquez ha logrado captar 65 familias de esta comunidad.

En cuanto a la especialidad de odontología, María Teresa Muñoz y su asistente atienden tanto a niños como adultos, prestando un excelente servicio a muy bajo costo.

Es el consultorio más visitado, pero la odontóloga Muñoz piensa que hace falta concientizar a la población, sobre la importancia de la prevención y de las facilidades que se ofrecen en este centro de salud.

Recientemente se llevó a cabo un censo a doscientas cincuenta familias, el cual fue realizado por quince voluntarios de la comunidad, tres ucabistas, Anirt Bujanda y Soraya Márquez. Este censo preliminar busca estudiar la real situación de las familias circundantes al centro de salud, para poder atacar los problemas de raíz.



Los resultados están a la vista

El Dispensario ha tenido toda la receptividad que podía esperarse, es un trabajo que se ha hecho con la participación de los sectores involucrados, pues ellos son sus únicos beneficiarios.

La comunidad tiene confianza en las personas que estamos al frente del ambulatorio, señaló María Teresa Muñoz.

Para quienes conforman el equipo de trabajo, no ha sido fácil convencer a la gente de que la labor que allí se realiza tiene un sentido altruista, poco a poco todos comunidad y médicos han visto y sentido la evolución, las expectativas son cada vez mayores y el deseo de toda esta gente es que El Dispensario Inés de Planas de la Pradera llegue a tener el éxito que se tiene planificado, y por qué no... mucho más, hasta convertirse en un modelo de organización independiente del Estado.



Esfuerzo y voluntad se conjugan en la obra

Desde el 1 de marzo de este año funciona uno de los consultorios odontológicos a cargo de la doctora María Teresa Muñoz, y el consultorio de medicina familiar que cuenta con la asistencia de la doctora Soraya Márquez.

A partir del quince del mismo mes se incorporaron al centro pasantes del Postgrado de Medicina Familiar, cuya labor se centra en: la implementación del programa Medicina Familiar, la captación de familia, la educación y promoción de salud y la participación en las actividades comunitarias, entre otros.

Ambas doctoras fueron contratadas por la Fundación, Soraya Márquez, fue recomendada por la Directora del Postgrado en Medicina Familiar del Hospital Miguel Pérez Carreño, y la médica María Teresa Muñoz llegó hasta la Fundación porque se enteró a través de un programa de TV, la labor que realiza la UCAB, Fundación Inés de Planas en el sector salud.

Las responsables del Dispensario son las Misioneras de Acción Parroquial quienes han realizado jornadas de motivación para los vecinos, con el fin de que se tome conciencia de la relevancia que posee el ambulatorio para la comunidad, acción que ha sido muy bien recibida, pues gente de todas las edades ha acatado el llamado y se ofrecen para trabajos de pintura, recolección de tierra de la construcción, limpieza y cualquier otro tipo de mantenimiento.

A los que se integran a estas actividades les ofrecen refrigerios y comidas, preparadas por los mismos vecinos, lo cual ha contribuido a integrar la comunidad con el Centro de Salud. Para aquellos vecinos comprometidos con el Centro La Pradera, se han realizado dos cursos de primeros auxilios. Este es el caso de Rosa Cuadros de Bermúdez, vecina de La Pradera, ella trabaja como secretaria, recepcionista y al mismo tiempo es la enfermera de la doctora Márquez.

Otra muestra de integración la representa Maribel Santiago, quien es la asistente de María Teresa Muñoz en el consultorio odontológico, ella vive en La Pradera y se siente muy identificada con el trabajo que realiza.


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